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miércoles, 22 de septiembre de 2010

RITUALES PARA UN BUEN OTOÑO

Altar de otoño para el bienestar

En un lugar tranquilo de tu casa extiende sobre una pequeña mesa una tela de color tierra o uva. Pon sobre ella un cuenco que contenga hojas de roble (curación), bellotas (longevidad), avellanas (reconciliación y felicidad en el amor), ramitas de pino (dinero) o ciprés (protección) y unas granadas (poderes psíquicos y sabiduría). Junto a ellas pon una copa con vino blanco (alegría) y enciende una vela marrón o hecha de miel (abundancia material). Enciende una ramita de incienso de pino, de ciprés o de enebro, todos ellos protectores. Activa el altar, es decir, enciende velas y el incienso los días de la Luna creciente (del 21 al 28 de septiembre). Luego, una vez a la semana durante todos los meses de otoño. Mientras esté activado siéntate como mínimo diez minutos frente a él. Relaja tu respiración y visualiza todo aquello cuanto desees conseguir, desde el encuentro con un alma gemela o la reconciliación con un amor del pasado hasta la venta de una casa o la llegada de un nuevo trabajo. Es preciso que tu imaginación sea muy vívida. Si quieres potenciar el hechizo escribe en un papel tu anhelo, dóblalo en siete partes y déjalo en el altar dentro del cuenco. Cuando desees desactivarlo extingue la llama de las velas con un apagador o con tus propios dedos. No soples, pues la energía acumulada se iría con el viento.
 
Libérate de bloqueos energéticos

Llena la bañera con agua caliente y pon un cuarto de kilo de sal marina en ella, junto con unas gotas de aceite de almendras. Enciende una vela plateada, entra en el agua y relájate. Siente cómo la sal limpia todos los pensamientos y las actitudes negativas de los que deseas deshacerte. Visualiza tus defectos o aquellos comportamientos que te crean problemas en tu vida cotidiana como si fueran una enfermedad de la que te liberas. Respira profundamente. Realiza el ejercicio como mínimo durante diez minutos. Luego quita el tapón de la bañera y observa cómo se marcha el agua y con ella todo lo que suponía una carga mental o física para ti. Cuando la bañera se haya vaciado por completo toma una ducha de agua templada o fresca. Sécate y apaga la vela. Puedes repetir este ritual a diario durante los días que haya Luna creciente (este año, del 21 al 28 de septiembre).
 
PODER DE CONCENTRACIÓN

Cualquiera de estos hechizos requiere un mínimo poder de concentración para que su magia se produzca. Llevarlos a cabo con la mente puesta en otras cosas, con ansiedad o nerviosismo, no servirá de mucho. Por eso te proponemos desarrollar tu concentración con este sencillo ejercicio. Por la noche, cuando no haya ruido y puedas encontrar un lugar en tu casa para estar solo a oscuras, enciende una vela blanca y siéntate frente a ella. Relaja tu cuerpo y presta atención a tu respiración mientras contemplas la vela. Si logras enfocar la llama sin que ningún pensamiento te distraiga al menos durante treinta segundos, quiere decir que el poder de la magia ha empezado a arraigar en ti y estás en la senda.
QUE TENGAIS UN MAGICO OTOÑO