ESTE RITUAL ES POR PETICION DE AMATISTA PARA COMENZAR
EL OTOÑO
En un atardecer de otoño que dispongamos de tiempo libre y tranquilidad, a ser posible en luna menguante y antes del ocaso, buscaremos un rincón para nuestra práctica mágica.
Improvisaremos un sencillo altar en dirección al oeste, nos sentaremos en posición de loto (con las piernas cruzadas por delante) o de la postura más cómoda.
Encendemos una vela celeste, pondremos incienso de pino y en un papel escribimos aquello que durante todo el verano ha enturbiado nuestra mente (una cuestión de trabajo, un problema familiar, un plan frustrado, etc.).
Delante de este altar leemos el escrito y pedimos a las Energías del Cosmos, a la Madre Tierra o a nuestros guías espirituales que aquieten nuestra mente y nos ofrezcan una solución.
Meditamos en silencio, dejándonos llevar, sin darle pie a la mente a centrarse en pensamientos tontos.
La solución puede ir apareciendo poco a poco, nos daremos cuenta de cual es el motivo de nuestra desazón y cuantas más veces realicemos este sencillo ritual, más pronto alcanzaremos a ver la solución de nuestros problemas.







